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Movimiento · 2 min

Explora el apoyo en pared

Una alternativa con apoyo estable y un esfuerzo que puedas controlar.

  1. Solo si puedes estar de pie con estabilidad: apoya ambas manos en una pared firme a una altura cómoda.
  2. Con los pies cerca de la pared, flexiona un poco los codos y vuelve suavemente; no bloquees la respiración.
  3. Descansa sin forzar. Si no te resulta adecuado, elige Fuerza suave con tus manos. En menores, consulta al adulto responsable.

Hazlo a tu ritmo, sin forzar movimientos ni respiración. Puedes parar cuando lo necesites.

Apoyo de manos en pared y pequeña flexión de codos con los pies estables.
Guía visual esquemática. Lee los pasos y adapta el movimiento; no necesitas imitar un rango que te incomode.

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El reloj no completa hábitos automáticamente. Registra solo lo que realmente hiciste; cada hábito suma una vez al día.

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